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Cuidar tu salud bucal puede ayudarte a reducir la actividad de la Artritis Reumatoide y mejorar tu calidad de vida

La periodontitis crónica es un trastorno inflamatorio que afecta de manera destructiva a las estructuras de soporte de los dientes, y en ocasiones, conduce a su pérdida. Se sabe que esta inflamación-infección no se limita al tejido de alrededor del diente y puede tener además, un impacto a nivel sistémico.

En estudios previos se ha demostrado que existe una relación entre la gravedad de la periodontitis y la actividad de la Artritis Reumatoide (AR), y es más probable que los pacientes con AR avanzada desarrollen problemas periodontales en comparación con aquellas personas que no tienen artritis y viceversa.

En un estudio, de reciente publicación, se analiza el efecto del tratamiento periodontal no quirúrgico sobre la actividad de la Artritis Reumatoide, es decir se valora si reducir la carga sistémica de la inflamación mediante un tratamiento periodontal no quirúrgico puede tener efectos beneficiosos sobre la actividad clínica de la Artritis Reumatoide.

En este estudio se incluyeron pacientes con Artritis Reumatoide activa y periodontitis crónica entre 25 y 65 años de edad. Estos pacientes se dividieron en dos grupos, un grupo recibe tratamiento periodontal no quirúrgico y el grupo de control (que no recibe este tratamiento). A los participantes de ambos grupos se les sometió a evaluaciones tanto de los parámetros clínicos periodontales, reumatológicos y bioquímicos (análisis de sangre) al inicio del estudio y a las 8 semanas después del tratamiento periodontal.

Al final del estudio, el grupo de tratamiento mostró una disminución significativa de los parámetros periodontales frente al grupo de control, lo que demuestra que el tratamiento periodontal no quirúrgico disminuye la inflamación periodontal.

Por otro lado, entre los participantes del grupo de tratamiento mostraron una disminución de la actividad de la Artritis Reumatoide, pero no así en el grupo de control. De tal forma que, al inicio del estudio el 61,1% de los pacientes del grupo de tratamiento tenía una actividad alta de la AR y este porcentaje se redujo al 27,8% a las 8 semanas posteriores al tratamiento periodontal no quirúrgico. Sin embargo, el grupo de control no mostró ninguna mejora significativa en la actividad de la AR durante este periodo. Estos resultados coinciden con resultados de estudios previos en los que se demuestra que existe un efecto beneficioso en la Artritis Reumatoide después de tratamiento de la enfermedad crónica de las encías.

En este estudio, el grupo de tratamiento mostró una mejora significativa en la actividad de la Artritis Reumatoide y las condiciones clínicas periodontales, mientras que no hubo cambios significativos en los niveles de anti-CCP, PCR y RF (Factor Reumatoide) a las 8 semanas de un tratamiento no quirúrgico de la enfermedad periodontal crónica.

Los investigadores de este estudio concluyen que: “Un tratamiento periodontal no quirúrgico en pacientes con periodontitis crónica puede llevar a una mejoría en la actividad de su Artritis Reumatoide”.

Recomendaciones:

  • Acude al dentista de manera regular. El dentista debe conocer que tienes Artritis Reumatoide y que debe realizar una revisión en profundidad de tus encías.
  • Lava los dientes con asiduidad (ideal tres veces al día). Utiliza “hilo dental” para poder limpiar esas zonas de difícil acceso. Es muy importante limpiarse la boca después de comer y sobre todo antes de ir a dormir.
  • Al cepillarse los dientes, utiliza un cepillo de cerdas suaves. Tómate tu tiempo para poder llegar a todas las partes de las piezas dentarias, da un recorrido por todas sus caras (interior y exterior). Recuerda cepillar también la lengua.
  • Utiliza un colutorio o solución desinfectante para enjuagar bien toda la boca al final de su limpieza.

Prestar especial atención:

  • Si las encías sangran fácilmente cuando nos cepillamos los dientes o bien al comer un alimento sólido (Ej: al morder una manzana).
  • Si las encías están enrojecidas o inflamadas con sensibilidad especial en los dientes.
  • Problemas persistentes de mal aliento.
  • Dientes que se mueven.
  • Encías retraídas, es decir, que dejan la parte superior o inferior de las piezas dentales al descubierto.
  • Si te sucede algo así, coméntalo con tu dentista y/o con tu especialista, seguro que ellos te ofrecerán consejos y remedios.

Fuente: In-pacient.es

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