|
Hay una serie de comestibles que es mejor que se excluyan definitivamente de la dieta o, por lo menos, que se reduzca su consumo limitándolo a ocasiones especiales. Realmente, los alimentos no son el problema, sino su abuso sin control. Es por eso que es mejor olvidarse de ellos para evitar tentaciones:
- Las bebidas alcohólicas nunca son recomendables, pero en el caso de los enfermos de artritis menos. Tampoco los refrescos o la leche.
- Los complejos vitamínicos que tanto bien hacen a otros, no deben aparecer en la dieta de una persona con artritis, sobre todo los que contienen hierro.
- Los platos fuertes, aderezados con especias, como la páprika, y cualquier clase de pimentón, pueden provocar malestar a los enfermos de artritis.
- La sal y los azúcares simples, como la miel o mermelada, así como las frutas cítricas deben ser eliminados.
- Los pimientos, tomates, patatas y berenjenas no se deben consumir. En su composición incluyen una toxina llamada sotanina que al interferir con las enzimas que producen los músculos, pueden provocar dolor.
- Los alimentos de origen animal, la carne roja y la harina refinada, tampoco son adecuados para este tipo de enfermos. |